<

Otros dos poemas sobre la luna

iván palacios ocaña

1

Una leyenda dice que Li Po (o Li Bai
como también se le puede llamar y que significa: árbol de bananas)
navegaba borracho sobre una lanchita
(la leyenda no especifica si era suya, sólo que era de noche

y que la luna brilló en la tensión superficial del agua
como si estuviera en el cielo —  también que
el río, la luna, la embriaguez y el aire: todo era tan irreal
como ahora). Entonces Li Po notó que la luna (justo en ese momento)
estaba a sus pies: ¡nunca la había tenido tan cerca! (tan a la mano)
y fue por ella (como si además de luna
fuera una mujer hermosa y fosforescente que se hunde
al mismo tiempo en las nubes y en el agua). Li Po se ahogó
para alcanzarla.

No se le ve desde entonces
y la luna se aleja casi 4 centímetros al año
(como si algo se la estuviera llevando).

Cierta tradición esotérica predica que fue un antiguo ritual
y que Li Po tuvo que morir para hacerse inmortal, gigante
e invisible (al menos durante algunos millones de años).
Li Po es esa oscuridad que mueve a la luna
de un punto a otro punto de la noche.
¿Es mágico o natural que un enigma relacione a la luna
con un poeta alcohólico chino?




2

Hablar de Li Po me hace pensar en la luna
y escribir sobre la luna me hace pensar en ti.
Por ejemplo, cuando escuché cómo se formó la luna, apunté esto:

Sólo imaginen que corren a todo lo que pueden
y chocan de frente con alguien que también corre a todo lo que puede,
algo así sintió la tierra. Casi desaparece.
Del planeta con el que chocó sólo nos quedó la luna:

durante millones de años la tierra estuvo abierta
y adolorida. Pero pasaron eones y lluvias,

hasta que la tierra (aliviada) olvidó
y entonces vio que en el cielo la luna se llenaba.
Creo que esa es la historia secreta de casi todos
los poemas de amor.